miércoles, 12 de septiembre de 2007

Gracias al cielo y a los subtes

Hoy tenía que ir a la fundación Julio Bocca a las 9:00 hs. a presenciar el segundo ensayo de la comedia musical que escribí. Como debí haber imaginado, tras la ausencia del dulce despertador de mi celular, me quedé dormido, importándome muy poco el llamado de mi vieja por el interno para despertarme.
Me levanté a eso de las 8:45, tomé un café de esos que me gusta prepararme (con leche casi tan caliente como el agua) y me comí unas galletitas de césamo, que es como lo más rico que se puede encontrar en una casa cómo la mía; dónde conviven dos mujeres que cumplen una sentencia de dieta perpetua y un hombre que solo está por las noches, durmiendo.
Estaba por ir, cuando en eso Dady Brieva anuncia que hay demoras en los subtes. Cómo yo tengo piano a las 14:00 hs. me iba a tener que ir de ahí a eso de las 12:00, lo cual implicaba viajar como cuatro horas entre ida y vuelta para presenciar solo 15 minutos de ensayo: Ni en pedo.
Soy ateo la mayor parte de mi vida. Pero en momentos como este, miro por la ventana el día gris, me concedo un pequeño paréntesis de religiosidad y agradezco en secreto a mi dios privado el darme una buena excusa para no hacer algo que me rompe soberanamente las pelotas.

Actualización de las 13:50 hs: Decidí faltar a piano y quedarme escribiendo/tomando mate/durmiendo en casa. La vida es buena.

lunes, 10 de septiembre de 2007

FUBAr (Fucked Up Beyond All Recognition)

El sábado fui al festival de la FUBA. En un momento Natasha me tocó el hombro y yo me hice el que no había ido a ese festival del orto solo para verla a ella, que ni sabía que iba a estar ahí y que no la había visto venir hacia mi a saludarme y me había dado vuelta como el más turro de todos.
Hablamos un rato, en que no pude evitar extasiarme cada vez que hacía ese gesto tan femenino que hacen las mujeres con vestido, cuando están sentadas en el piso y quieren cambiar la posición de las piernas. ¡Y que piernas! 6 años de danza clásica te dejan algo más que gracia y las uñas de los pies destruidas.
Por otro lado, el festival no estuvo tan mal. Las bandas que tocaron eran aceptables y los pocos dibujos que había pegados estaban buenos. Aún así, para que mi odio irracional hacia las organizaciones estudiantiles no amaine, perdí mi celular. Y para variar, no me lo quieren devolver.
Creo que es la 6ta vez que me pasa.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Word of honor

Hoy no fui al gimnasio y ví porno, en su lugar.
La verdad que soy adicto a hacerme promesas que después no cumplo. Lo que no sé todavía es si la adicción viene por el lado de hacerme promesas o de no cumplirlas.
Off to sleep.

P.D:

Debería escribir algunos artículos para la revista, pero temo que si lo convierto en una promesa termine no haciéndolo.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Me siento un agresivo de mierda, a veces

Hoy en Filosofía, Magda me dijo que me había mandado un mail. Cuando lo abrí, decía que ella y Filburt habían querido estar conmigo en el trabajo práctico, pero me explicaba que entre que yo estaba hablando con una compañera y que después me fui volando para ver a un amigo, no tuvo tiempo de pedírmelo y que eso le parecía una cagada, porque ahora yo ya estoy en otro grupo.

Me pareció un gesto tierno. Ahora, la pregunta es ¿Dónde trazás la línea que se separa lo tierno de lo ridículo?

martes, 4 de septiembre de 2007

MAtaTE

Todos mis amigos preparan muy mal el mate. Creo que el problema está en que en general se ve al mate como un medio, uno de despejarse, de sacarse la sed o de bajar con algo los bizcochitos Don Satur, en lugar de verlo como un fin en sí mismo, algo para disfrutar y saborear por lo que es. Y como todo, tiene sus técnicas y secretos que, si no se respetan, queda asqueroso.

La gente no lo sabe, pero tomarse un minutito o dos para prepararlo bien puede ser la diferencia entre un mate excelso, y una sopa de cositas verdes flotantes; Y no deja de sorprenderme la diferencia entre un mate hecho así nomás, y uno bien hecho, que no se lava, tiene mejor gusto y jamás se tapa.
Hay cierta matemática, cierta física y cierta dósis de botánica que explican estos fenómenos, que no pretendo comprender a fondo, conformándome nada más con saber evitarlos.
Yo el mate lo preparo así:


Primero pongo el agua al fuego, en una tetera de cualquier material que pueda existir en el universo, excepto zinc. Mientras tanto, saco toda el agua del termo que sobró del mate anterior.
Hago correr agua tibia a través de la bombilla, para sacarle todo el polvo y restos de mate que pueda llegar a tener, porque generalmente la arranco de otro mate previamente armado.

Lavo el porongo con agua sola, sin detergente y agitándolo, pero sin secarlo con nada. Después procedo llenándolo con la yerba -Nobleza Gaucha o la Tranquera en su defecto- hasta 3/4 de su capacidad.

Lo agito boca abajo, de costado, de arriba a abajo y en círculos, para deshacerme del polvo, maldito tapa-bombillas. De más está aclarar que lo agito boca abajo mientras le tapo la boca con la mano, que luego de cada agitada me soplo para deshcaerme del polvo.

Una vez que todo el polvo quedó en cualquier otro lado de la casa, excepto el porongo, acomodo la yerba con una inclinación de 45º aproximadamente. En el punto más bajo, coloco la bombilla.
Agrego agua, no mucha, como para mojar la mitad de la yerba, que luego chupo y escupo. Recién el tercer mate es el que se toma.

Las bolsas de yerbamate dicen que el agua tiene que alcanzar los 80º C. A esa temperatura el mate se oxida, se pone amargo, se lava muy rápido y te arruina las flores. Yo nunca lo hago tan caliente, porque además es intomable. Cualquier temperatura entre los 70º y los 60º está bien. La temperatura puede bajar incluso a los 15 grados, pero solo si sos paraguayo.

Mucha gente dice que soy obsesivo. Yo nada más creo que cuando uno le pone amor a las cosas, quedan mejor. Y ahora que estoy solo y no tengo a quien darle mi amor, mis mates salen mejor que nunca.
Lástima que no tengo a quien preparárselos.

lunes, 3 de septiembre de 2007

¡Yo tengo el poder!

Cobré mi liquidación final, y encima es más plata de la que esperaba.
¡Yo invito los tragos!

viernes, 31 de agosto de 2007

V.I.P.

En Rumy, habiendo entrado gratis y repantingados en los sillones contra el V.I.P., estábamos Jet, Gatsby (Que se había ido a bailar a la pista, solo) y vuestro narrador.

Andrew - ¿Por qué hay gente que paga cien pesos para entrar a un V.I.P. en el que cualquiera que tenga cien pesos va a poder entrar de todos modos, o incluso va a poder colarse saltando la barandita?
Jet - Que se yo... ¿Porque tienen más almohadones?


¡Adoro a este sujeto!